El ayuntamiento reclama otra fase del polígono industrial



Redacción i-bejar.com
Diciembre 24, 2004

El último pleno del año discurrió en un ambiente bastante menos crispado que las sesiones que lo precedieron. La sesión de diciembre, en la que fueron aprobadas de forma definitiva las ordenanzas fiscales, no contó con la presencia de tres ediles socialistas y uno popular, debido a que se convocó a las 17 horas.


El ayuntamiento solicitará a la empresa estatal promotora del suelo, Sepes, que rebaje el precio de las 36 parcelas que quedan pendientes de venta en la segunda fase del polígono industrial e instará a la sociedad estatal a promover una nueva fase de suelo industrial con el fin de dotar de reservas de este tipo de terrenos a la ciudad. Este fue el contenido de una moción presentada por el PP y defendida por el edil Tomás Mateos Villafranca.


Los socialistas propusieron que en el texto se cambiara el concepto de "chacinero o cárnico", por el de "agroalimentario", para no limitar los sectores empresariales que estarían incentivados para instalarse en el polígono. La moción, asumiendo los cambios propuestos por el PSOE, fue aprobada con el apoyo de todos los ediles.


Por unanimidad, también, fue apoyada la propuesta de los socialistas para que el consistorio promueva una campaña de difusión de la Constitución Europea y el voto positivo a la misma. El PP apoyó la moción socialista con el condicionante de no iniciar ninguna campaña promocional, pero sí defender las que se promuevan desde el Gobierno central. La moción de los socialistas fue respondida por Luis Francisco Martín, sin embargo, el PSOE no se ausentó de la sala al tener que defender su propia moción. "Nosotros decidimos cómo y cuándo nos ausentamos. Se han quedado descolocados", dijo el portavoz de la oposición a la conclusión del pleno y en referencia a la medida adoptada contra el concejal condenado.


El pleno desestimó las alegaciones a las ordenanzas fiscales, las normas que regulan el pago de impuestos municipales. Sólo fueron presentadas alegaciones por un particular y las del Grupo municipal Socialista.


Las de la oposición recogían los argumentos esgrimidos en la sesión plenaria en la que fueron aprobadas inicialmente, solicitando la congelación de los impuestos. No obstante, las ordenanzas salieron adelante sólo con el apoyo del PP.