Alejo Riñones quien esta mañana estaba citado a 12:30h en el juzgado número dos de Béjar, como imputado por un posible delito de prevaricación ambiental, continua declarando ante el juez a estas horas (13:20h)
La imputación de Riñones en este presunto delito de prevaricación ambiental llega tras ser admitida a trámite una querella interpuesta por el matrimonio compuesto por Ramón Servate y Silvia Hernández, una pareja que vive en las inmediaciones de la zona de «El Regajo», donde fines de semanas y festivos se concentran cientos de jóvenes de la zona.
En numerosas ocasiones Alejo Riñones se ha referido con permisividad a la celebración del botellón y restado importancia a las posibles consecuencias derivadas de su celebración en la zona de El Regajo.
La acusación se apoya en una serie de pruebas entre las que figuran fotografías, vídeos, dos informes de diferentes agencias de detectives y un nuevo informe sobre niveles de ruido realizado por un ingeniero industrial, que revela que se superan los niveles máximos permitidos por la ley. Antes de llegar a este punto, vecinos del municipio han presentado hasta cinco denuncias y escritos ante la Policía Local y el Ayuntamiento, la primera en agosto de 2004.
