I Concierto de Temporada Banda Municipal de Música de Béjar
Información del evento
El sábado 29 de junio, la Banda Municipal de Música de Béjar inicia su temporada de conciertos en el Claustro del Convento de San Francisco a las 20:30 horas.
Programa del Concierto
IGNACIO HIDALGO ORTIZ (1920-1991) - De la Villa y Corte
LUDWIG VAN BEETHOVEN (1846-1908) - Egmont
GEORGES BIZET (1895-1951) - L’Arlésienne (segunda suite)
REVERIANO SOUTULLO Y JUAN B. VERT (1880-1932) / (1890-1931) - La leyenda del beso
ANTONÍN DVOŘÁK Sinfonía no 9: “Desde el nuevo Mundo” (cuarto movimiento: Finale)
Notas al programa por Pedro Javier Cañones Garzón
Clarinetista, compositor y arreglista de diversas obras para cine y televisión, Ignacio Hidalgo Ortiz transcribió también para banda numerosas obras sinfónicas clásicas. De la Villa y Corte es un pasodoble homenaje a la ciudad de Madrid.
Egmont es una tragedia escrita por Johann Wolfgang von Goethe. Narra los acontecimientos que tuvieron lugar tras la instauración de la Inquisición en Flandes durante el reinado de Felipe II. Los altercados desencadenados provocaron la detención y ejecución de varios de los líderes flamencos, entre los que se encontraba el Conde de Egmont. Ludwig van Beethoven compuso la música incidental para las representaciones de este drama.
L’Arlésienne es uno de los cuentos de la colección Lettres de mon moulin, de Alphonse Daudet. Está inspirado en el relato que Frédéric Mistral le hizo del suicidio de su sobrino tras una decepción amorosa. La música incidental para el drama homónimo fue compuesta por Georges Bizet para su estreno en 1872. Su repercusión teatral fue muy escasa, pero la música de Bizet ha perdurado en forma de dos suites sinfónicas.
Reveriano Soutullo y Juan Bautista Vert formaron un exitoso tándem de compositores de zarzuelas (El último romántico, La del Soto del Parral, entre otras). La más famosa de todas es La leyenda del beso, cuyo Intermedio ha sido objeto de múltiples arreglos y es mundialmente reconocido. El argumento es una historia de un trasnochado romanticismo para la época de su estreno (1924) y narra el cumplimiento inexorable de una maldición gitana.
Durante su estancia en Nueva York como director del recién creado Conservatorio, Antonín Dvořák tomó contacto con canciones, armonías y ritmos procedentes de la tradición musical de los indígenas del país y de los esclavos de origen africano. A partir de ello, compuso su Novena Sinfonía, a la que dio
el sobrenombre de “Desde el Nuevo Mundo”, una especie de saludo musical destinado a sus orígenes europeos.