Artículos de Opinión

Trasvase de agua Béjar-La Alberca: un expolio social y ambiental tan inaceptable como injustificado

Explicación satírica del trasvase (collage digital de José Muñoz Domínguez, octubre de 2026).
Explicación satírica del trasvase (collage digital de José Muñoz Domínguez, octubre de 2026).
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Grupo Ecologista ACUHO de Béjar / La Junta de Castilla y León, a través del organismo público Somacyl, con los parabienes de todos los representantes políticos de la Diputación de Salamanca, aprobó en 3 de julio de 2024 un expolio en forma de trasvase de agua con cerca de 100 km de canalizaciones entre el embalse de Navamuño y La Alberca, y lo hizo desconociendo la disponibilidad de los recursos hídricos en las zonas donante y receptora e ignorando las graves afecciones ambientales y patrimoniales de semejante obra. 

Explicamos aquí las circunstancias precisas del abusivo trasvase de agua desde el embalse de Navamuño hasta la localidad de La Alberca y buena parte de la Sierra de Francia (fig. 1). A los perjuicios para la población donante añadiremos las inaceptables afecciones ambientales, que impactan sobre ecosistemas de gran valor en los que subsisten otros seres vivos con los que compartimos territorio. Veamos los detalles. 

1. ¿En qué consiste el trasvase y en qué fase de ejecución se encuentra? 

El proyecto supone una disparatada obra de captación, transporte y distribución de agua entre el embalse de Navamuño (Candelario, cuenca hidrográfica del Tajo) y los deficitarios sistemas de abastecimiento de La Alberca y otros 14 municipios de la Sierra de Francia (Cuenca Hidrográfica del Duero), con un total de 100 km de canalizaciones y ramales a través de espacios culturales y naturales valiosos, integrados en la Red Natura 2000 de Europa y dentro de la Reserva Mundial de la Biosfera Sierras de Béjar y Francia, declarada en 2006 por la UNESCO (figs. 2 y 3). Las obras afectan a un conjunto de 26 municipios.

Según consta en el proyecto, el caudal trasvasado sería de 37 litros por segundo (3225 m3 al día), con un montante anual de 550.000 m3, equivalente al consumo total previsto para los 14.545 habitantes supuestos en la zona receptora ("población equivalente de diseño", según sus creativos redactores), una cifra que incluye los 3.500 habitantes censados o residentes durante todo el año (cuyo consumo no excede de los 206.000 m3 anuales) y los 11.045 turistas veraniegos (cuyo consumo se dispara hasta los 110.000 m3 anuales, pero concentrado en el período estival), más un generoso margen de 234.000 m3 al año para otras alegrías y dispendios que se insinúan bajo la críptica expresión de "desarrollo de la nueva actividad a instalar", pero que se pueden traducir, entre otros pelotazos, en varias promociones urbanísticas ya aprobadas sin el preceptivo Informe Favorable del Organismo de Cuenca, que es la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT). Es decir, que el saqueo de agua a la Sierra de Béjar-Candelario no se limita únicamente a compensar el presunto déficit estacional que padece la Sierra de Francia durante los meses de julio y agosto, sino que abarca la cantidad completa necesaria para abastecer a toda la zona receptora, tanto en el deficitario verano como en el excedentario resto del año, más un 42,54 % extra. Cabe preguntarse, entonces, sobre el destino de los cientos de miles de metros cúbicos de agua, como mínimo de 206.000 m3, que ahora disfrutan sus habitantes sin necesidad de camiones cisterna veraniegos ni de trasvases: ¿se han evaporado de repente o se trata más bien de una operación para multiplicar el caudal disponible y gastarlo en usos inconfesables (recordemos: "desarrollo de la nueva actividad a instalar"), tales como llenado de piscinas, riegos no productivos, nuevas industrias, nuevas urbanizaciones y áreas residenciales, nuevos negocios hoteleros y hosteleros? Pero también surgen otras preguntas: ¿ha de perder ese recurso la zona de Béjar y Candelario y, con ello, su desarrollo endógeno presente y futuro, para que lo gane la Sierra de Francia?, ¿a qué viene semejante marginación comarcal? 

En el momento de publicar este artículo, el proceso de licitación y ejecución ya se ha iniciado, aunque por ahora sólo afecta a las obras de acondicionamiento en destino y a la expropiación de terrenos de particulares por donde han de pasar las conducciones. Aconsejamos a los propietarios afectados no ceder ante las presiones confiscatorias de la Administración, pues la ejecución del trasvase podría verse truncada por no cumplir los requerimientos legales necesarios, como trataremos de demostrar ante los organismos nacionales e internacionales competentes. 

2. ¿De verdad hay agua para todo y para todos? 

En pleno mes de julio se demostró que el sistema de abastecimiento en la zona donante era insuficiente (Noticia SER), después de un invierno muy abundante en nieve y lluvia (el segundo más pródigo después de 2018, con un 19 % de precipitación superior a la media del último decenio), hasta el punto de requerir la construcción del nuevo depósito que se venía planteando desde 2017; de hecho, a fecha 27 de octubre, el embalse se encuentra a menos del 36 % de su capacidad y por debajo de la media de los últimos diez años (Datos MITECO Navamuño): ¿Cómo va a dar agua al sediento quien no tiene bastante para sí mismo? 

En realidad, no se trata de un problema de escasez de agua tanto como de pérdidas en la red, estimadas en más del 35 %, por el uso de instalaciones obsoletas con cerca de 40 años en servicio, sometidas a fuerte presión y sin un adecuado mantenimiento (fig. 4), exactamente los mismos males que aquejan a la zona receptora del trasvase en la Sierra de Francia y con idéntico porcentaje de pérdidas del caudal disponible. 

Esta problemática es bien conocida por los ayuntamientos, pero parece que nadie esté dispuesto a solucionar las deficiencias, que sería lo correcto, lo coherente y lo eficiente, en términos tanto ecológicos como económicos, ni a poner coto a los excesos de consumo estival. La Junta de Castilla y León ha optado más bien por la vía populista y facilona: exprimir la teta del embalse de Navamuño (fig. 2) sin reparar en el desmesurado destrozo ambiental en la Zona de Especial Conservación del Valle del Río Cuerpo de Hombre, el Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia y la Reserva Mundial de la Biosfera que integra ambas comarcas. 

Si la zona beneficiaria puede garantizar un abastecimiento de 206.000 m3 anuales como hasta ahora, pero necesita un flujo extra de 110.000 m3 en época estival (un 53,4 % del total anual), sólo con recuperar el caudal que se va por la cloaca en forma de fugas de la red, superior al 35 %, ya se conseguiría reducir el déficit en casi dos tercios; alcanzar el 18,3 % restante sería perfectamente posible sumando al sistema un almacenamiento suplementario, mediante uno o varios depósitos de nueva construcción, que permitan afrontar los picos de consumo en los meses críticos de julio y agosto, pues durante el resto del año hay agua de sobra. 

Por tanto, la respuesta es clara: puede haber agua para todo y para todos si cada zona se compromete a una gestión eficiente y responsable del agua, sin despilfarros intencionados ni sobrevenidos; si se mejoran las infraestructuras locales y comarcales; si se garantiza su mantenimiento; si se ajusta el crecimiento futuro a la disponibilidad de recursos propios. 

3. ¿Qué impactos ambientales va a causar el trasvase?

La Administración Regional ha optado deliberadamente por desconocer (y, por tanto, ignorar) los impactos reales y concretos del proyecto al recurrir a una Evaluación Simplificada de Impacto Ambiental, a todas luces inadecuada e insuficiente, que se aprobó en presunto fraude de Ley, cuando lo preceptivo sería someter la obra a una Evaluación de Impacto Ambiental Ordinaria, mucho más completa y detallada, conforme a la normativa y a los requerimientos presentados por el Ministerio de Medio Ambiente y Transición Ecológica (MITECO) e incluso por la Consejería de Cultura y Turismo del propio ente regional, en este caso por las afecciones sobre el Patrimonio Histórico Arqueológico del área de Las Cavenes. 

De acuerdo con nuestra propia evaluación, los efectos de las obras sobre el entono natural serán severos en gran parte de su recorrido con el arranque de arbolado, los impactos directos sobre especies protegidas por la Unión Europea y la inevitable afección sobre los cauces de ríos y arroyos. Especialmente grave y lamentable es que la Junta de Castilla y León haya dejado fuera de la Evaluación de Impacto Ambiental los tramos que afectan al Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, en un ejercicio de irresponsabilidad institucional con visos de ilegalidad flagrante que nuestra asociación llevará ante los órganos europeos competentes. Además, a pesar de las notificaciones del MITECO advirtiendo de los efectos de la sustracción de caudales del río principal y de la ZEC Valle del Río Cuerpo de Hombre, la misma Junta de Castilla y León decidió no evaluar estos aspectos, nuevo fraude de Ley en la aplicación de la normativa ambiental de la Unión Europea y del Estado Español. 

4. ¿Qué acciones ha realizado nuestra asociación para impedir el trasvase? 

Desde 2023, fecha en la que se emite la Declaración de Impacto Ambiental favorable al proyecto, hemos realizado un estrecho seguimiento del proceso de aprobación y ejecución, comprobando los hechos y comunicando a las autoridades ambientales de la Junta de Castilla y León y del MITECO, así como a la opinión pública (https://bejar.biz/node/48539), los incumplimientos y vulneraciones de la legislación ambiental, reiteradamente ante el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones Fernández, advirtiéndole de que, de aprobarse y ejecutarse el proyecto del trasvase, podría incurrir en presunto delito de prevaricación por la omisión de información relevante y por vulnerar los procedimientos de Evaluación de Impacto Ambiental y de la Ley del Parque Natural de Las Batuecas–Sierra de Francia, entre otros. 

5. ¿Qué acciones vamos a afrontar si la Administración no desiste? 

El Grupo Ecologista ACUHO iniciará una serie de actuaciones para evitar este desastre ambiental en caso de que la Junta de Castilla y León persevere en el error, desde la presentación de quejas formales, de preguntas parlamentarias y de informes ambientales (ya redactados por expertos o en proceso de revisión), que serán enviados a las autoridades del Ministerio, la Unesco y la Fiscalía de Medio Ambiente, poniendo de manifiesto que la Junta de Castilla y León vulnera de modo flagrante la legislación y pone en peligro el futuro de los espacios con declaración ambiental expresa y la Reserva Mundial de la Biosfera de las Sierras de Béjar y Francia. 

Conclusiones 

En definitiva, el Grupo Ecologista ACUHO considera que el trasvase no responde a criterios de utilidad pública por cuanto perjudica a la zona donante frente a la zona receptora y se ha aprobado desconociendo la disponibilidad de agua en ambas zonas e ignorando deliberadamente los verdaderos impactos ambientales y culturales de su ejecución. Por otra parte, apostamos por la solución más barata y viable, y también la de mínimo impacto, que es la inaplazable renovación de las conducciones existentes para evitar fugas y construir almacenamiento suplementario. 

Detengamos este insensato trasvase faraónico y regresemos a la racionalidad de un aprovechamiento cercano y sostenible de los recursos. Nuestra asociación no va a cejar en ese empeño y esperamos que la Mancomunidad del Embalse de Béjar y los habitantes afectados por este acto de despojo hagan lo mismo, a ser posible de forma directa y activa ante los representantes políticos de la zona. 

GRUPO ECOLOGISTA ACUHO / BÉJAR / 31 OCTUBRE 2026 

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