Pasar al contenido principal

Las Cinco Abejas. Obligada lectura

Oscar Rivadeneyra

Parte del título del libro de Jesús López Santamaría, el que aprovecho yo para encabezar esta columna, pudiera no ser el más acertado señuelo para invitar a su lectura. A pesar de ello el último trabajo premiado por el Centro de Estudios, publicado recientemente, "Las cinco abejas. Béjar en el siglo XX" continúa con brillantez la estela literaria e investigadora que algunos estudiosos sesudos (Aguilar, Majada) abrieron mientras finalizaba el siglo en cuestión, acogiéndose, en su profundización, al ejercicio de desmontar el bosque de tópicos y lugares comunes que han velado la mucho más compleja realidad de la ciudad.

Dos grandes coníferas sobre un friso de galerías, logias y miradores, protagonizan la fotografía que, con sepia de post-guerra, preside la portada. El lector sigue con la imagen impresa en la retina mientras penetra en el jugoso contenido del libro; que viene a ser algo así como entrar a hurtadillas por esos ventanales, abrir las cortinas hacia la interioridad de los habitantes y la intimidad que construye su particular historia: la historia interior. López Santamaría se atreve con el siglo XX, es decir se atreve a historiar casi el propio aire que se respira o el mismo suelo que se pisa, convertir en materia de investigación el tiempo que acaba de dejar de ser presente, y del que somos intensos e inevitables protagonistas.

Para ello toma las distancias temporales pertinentes: las que el breve tiempo trascurrido le permiten; y sociales: las necesarias para valorar con objetividad e imparcialidad los aconteceres que se derivan de la época estudiada. Espacios y tiempos, falta de implicaciones emotivas, de la que siempre han carecido los estudiosos locales; aquella antigua profesión de cronista oficial que daba fe de los hechos sin desvincularse de ellos, o se envolvía directamente en sus consecuencias y en esa prosa fabuladora que daba pomposidad a los acontecimientos a cambio de birlarle credibilidad.

El encabezamiento de los capítulos que configuran el libro abre la inquietud del lector que va sabiendo de inmediato que este vasto estudio del siglo XX bejarano no puede comenzar a desarrollarse con auténticos criterios de historiador sin desmontar cabalmente, y con argumentos, el castillo de naipes de los tópicos para ir construyendo nuevos eslóganes a partir de la realidad, y que merecen una profunda reflexión por todo el que los lea: una Béjar pobre en historia; la determinante influencia de los índices de analfabetismo, la carencia de planes urbanos, y el lento deshacerse de un sueño industrial.

Escribe Enrique Vilá-Matas al cierre de una de sus novelas breves que "sólo porque está fetichizada en objetos físicos puede uno entender la historia". López Santamaría, ante el déficit de ellos en Béjar(déficit monumental, déficit palaciego), concluye en la carencia de historia del lugar, y ese extraño y estéril panorama para un historiador como él comienza a rastrear un inmenso panel bibliográfico, a cuadrar estadísticas, y a penetrar en el ámbito apasionante de las hemerotecas; sin caer nunca en el rastro equivocado del fetiche del rumor, las leyendas o los dichos, ese vago run-run que recorre la ciudad fabricando su fantasía, su indeleble ficción.

No se limita el trabajo en cuestión a exhibir los trofeos de los datos encontrados, a mostrar las fuentes, las cifras con su fluctuación a lo largo del siglo XX, sino que añade deducciones y reflexiones al material documental expuesto. Las conclusiones jalonan el libro de principio a fin, y son de tan rabiosa actualidad que lo trasforman de mero ensayo histórico a manual de uso, de urgente aplicación. Su trabajo es, para todos los apasionados lectores de la historia atormentada de este pueblo, un acertado y necesario epílogo a las "historias de Béjar" elaboradas por Ceferino Garci-mar y por José Luis Majada que se llevaron a la madre tierra el último capítulo de ellos, inédito; y que, en este trabajo, "Las cinco abejas. Béjar en el siglo XX", López Santamaría lo retoma como acertadísimo pie donde comenzar a historiar de otro modo los alrededores de nuestro tiempo.