La plataforma en defensa de El Bosque de Béjar exige mantenimiento

Redacción i-bejar.com
Septiembre 10, 2020

El colectivo enumera en un comunicado las tareas necesarias y las fallas de mantenimiento del BIC

Anomalías de mantenimiento en El Bosque de Béjar

La PDBB se remite al Plan Director y a su Manual de mantenimiento de las obras de limpieza y protección del sistema hidráulico de El Bosque de Béjar . El mantemnimiento le corresponde al Ayuntamiento de Béjar. En aspectos tan concretos com vigilancia, inspección, limpieza de paseos y cuadros de vegetación, eliminación y reposición de especies, podas periódicas, riego, programación de labores a lo largo del año, etc.

No comprenden desde el colectivo de defensa que se abra justo cuando se han ido los vistantes a Béjar y aseguran que “cualquiera que se de un paseo por allí comprobará que la desidia se apodera del lugar y que ese comprometido mantenimiento brilla por su ausencia”.

La clave para que un jardín –cualquier jardín– luzca como merece es precisamente su esmerado mantenimiento y una acertada conservación. Este axioma es tanto más cierto para un Jardín Histórico cuanto más complejo, antiguo y frágil sea, y el nuestro se encuentra entre los más antiguos y peculiares de España después de los ejemplares hispano-islámicos. Para la PDBB estas circunstancias conlleva una gran responsabilidad. Necesidades específicas, como mano de obra especializada, desde las fases de restauración y trazado “que aquí han sido calamitosas y sin criterio, cuando no erróneas o disparatadas: véase el pedregal pretencioso y carísimo que ocupa el espacio norte del Palacete”. También son necesarios trabajando a diario jardineros y otros operarios para mantener en el tiempo la belleza del lugar. Mantenimiento.

“Tal vez a fuerza de repetirlo quede grabado en la mente de nuestros gestores-gobernantes y, con suerte, materializado en acciones concretas y en la imprescindible contratación de más personal con la cualificación adecuada para atender nada menos que un BIC-Jardín Histórico (sólo dos en Castilla y León, menos de cien en toda España, pero centenares en nuestro vecino Portugal y varios miles en el resto de Europa). Para ello se necesita, desde luego, voluntad y presupuesto: dinero, dinero, dinero, pero no para gastarlo en intervenciones pijas de cara a la galería o a la caza del titular de prensa (buena parte del cacareado proyecto transfronterizo Jarculturconsiste en ese tipo de bobadas), sino en lo que específicamente necesita este Jardín Histórico: más personal, más cualificación, más presupuesto, más atención diaria, más planificación a corto, medio y largo plazo”, destacan por medio de un comunicado.

El colectivo asegura que hay tareas de mantenimiento que no requieren de más gasto que el habitual en un municipio como Béjar: labores periódicas que llevan mucho tiempo sin realizarse en El Bosque y que de seguir así puede causar deterioros sobre elementos arquitectónicos o vegetales en los que ya se ha gastado mucho dinero público. En este sentido el grupo de defensa del BIC enumera las tareas de mantenimiento incumplidas:  

1. Eliminación de los renuevos de aliso y otras plantas que proliferan en las estructuras hidráulicas del BIC, tanto en las regaderas y canalizaciones como en los muros de cerramiento de los dos estanques y en los de la isla, no solo por estética, sino sobre todo por el peligro de deterioro en los rejuntados de su mampostería –que fue restaurada y consolidada entre 2003 y 2004–, elconsiguiente riesgo de asiento y desplome de estas fábricasy la disminución o pérdida de su funcionalidad. Algunos alisos presentan ya un aspecto arbóreo y revientan muros centenarios (así en el estanque del Tinte), lo que sin duda causará daños mayores si no se interviene de inmediato. 

2. Vigilancia mediante inspecciones periódicas de dicho sistema hidráulico para evitar deterioros o pérdida de caudaly, en concreto, desarenado bimensual del dispositivo correspondiente así como vaciado, extracción de fangos e inspección bianual del estanque mayor, lo mismo con periodicidad quinquenal en el estanque del Tinte, inspección y limpieza bianual de las fuentes y limpieza regular de arquetas y canalizaciones, incluida la regadera de alimentación desde la sierra. 

3. Eliminación de malas hierbas en los paseos y renovación y rastrillado del pavimento de arena que en ellos se puso en 2010, acción que no previene de ningún riesgo, pero que resulta absolutamente necesaria por estética, la función esencial de todo jardín.

4. Reposición de bojes secos o enfermos y otros ejemplares en los arriates en torno al estanque principal. 

5. Reposición de arbolado seco en ese mismo entorno, algunos ejemplares por el mal trasplante al que fueron sometidos y otros, como los dos tilos plantados en 2010, por probable falta de vigilancia y cuidados, sin olvidar los ejemplares caídos en la alameda, cava vez menos arbolada. 

6. Siega anual –ojo: en junio, no en septiembre–de plantas herbáceas en el camino de El Bosque y en los prados, verdadero peligro como combustible en incendios fortuitos o intencionados. El pasado 31 de julio, los invitados a la presentación de obras en el BIC pudieron dejar sus vehículos en un polvoriento secarral junto a la tapia de El Bosque, rodeados de cardos y matojos muertos ¡de talla humana!: ¿se imaginan lo que hubiera podido ocurrir con una colilla mal apagada? 

7. Labores de mantenimiento de los prados como parte constitutiva de la villa de recreo (un prado sin cuidar degenera en poco tiempo y cuesta mucho empradarlo de nuevo). 

8. Preservación de los derechos de agua de El Bosque frente a los abusos de los propietarios de fincas situadas aguas arriba, tanto para garantizar el suministro hídrico en el estanque (particularmente del entibado histórico de la isla) como en el riego de los jardines y de los prados, evitando en lo posible el agostamiento estival. 

9. Labores forestales adecuadas en el bosque de El Bosque, un castañar frutal en su origen, aunque hoy más diverso y vital, en el que no deberían tener cabida especies alóctonasni tratamientos realizados por personas sin suficiente cualificación (recordemos que no se trata de un monte de utilidad pública, sino de una parte tan esencial de este Jardín Histórico que incluso le da nombre). 

10. Retirada de chatarra institucional, verdadero baldón para un BIC en el que sobran placas, lonas publicitarias y otros artefactos, como denunciábamos hace ya tres años, el 12 de abril de 2017, a pesar de lo sencillo y barato de la operación  

“En definitiva, no se puede gastar de lo público indefinidamente y dejar que la incuria y las malas prácticas causen estragos para volver a gastar más y más dinero, como siguen haciendo nuestras administraciones. La receta anual es tan humilde como simple, aunque no genere titulares: mantenimiento, mantenimiento”. Concluyen.