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El Adelanto censuró una entrevista a Lanzarote en la que critica duramente a la dirección de su partido



Redacción i-bejar.com
Enero 23, 2008

El alcalde de Salamanca Julián Lanzarote concedió una entrevista al director de EL ADELANTO que iba a ser publicada el pasado domingo. Sin embargo, las duras declaraciones que realizó el regidor salmantino motivaron las presiones de la dirección del PP, e

La Voz de Salamanca (La Voz de Salamanca) / El alcalde de Salamanca Julián Lanzarote concedió una entrevista al director de EL ADELANTO que iba a ser publicada el pasado domingo. Sin embargo, las duras declaraciones que realizó el regidor salmantino a este medio, en las que criticaba abierta y duramente a la dirección de su partido y a algunos de los candidatos elegidos finalmente para formar parte de las listas de su partido por Salamanca a las elecciones generales motivaron las presiones de la dirección del PP, evitando que la citada entrevista fuera finalmente publicada. LA VOZ DE SALAMANCA ha tenido acceso al texto íntegro de la entrevista en la que se demuestra la crisis total en la que se encuentra el Partido Popular en nuestra provincia.


La redacción de Elplural.com se puso en contacto con el director de El Adelanto, Félix Ángel Carreras, que negó rotundamente haber realizado esta entrevista al alcalde de Salamanca, quien, por otro lado, declinó en el día de ayer efectuar ningún tipo de declaraciones al respecto. Sin embargo, distintas fuentes de La Voz de Salamanca han confirmado la autenticidad de la misma.


Ofrecemos a continuación el texto que iba a ser publicado en El Adelanto de Salamanca:


Mezcla tristeza con desolación, pero no se rinde. Julián Lanzarote, alcalde de Salamanca y presidente provincial del Partido Popular, acumula diferentes sensaciones. Algunas las expulsa y otras las guarda. Pero lo que no se cansa de repetir es que, en este proceso de las candidaturas del PP al Congreso y elSenado, sólo ha pretendido ofrecer lo mejor en busca de unos resultados que aúpen a Mariano Rajoy a la Presidencia del Gobierno.


PREGUNTA - ¿Qué sentimientos pasan ahora por usted después de los avatares que ha sufrido su partido en los últimos días?


RESPUESTA - Se me juntan dos tipos de sentimientos. Uno es de profunda indignación y el otro de tristeza. Indignación por cómo se han contado las cosas y tristeza por el resultado final de todo lo que ha ocurrido. Mi pretensión como presidente del Partido Popular de Salamanca en este caso, como en otros muchos, no es otra que hacerlo lo mejor posible, contar con los mejores para las listas de las elecciones de todo rango a las que nos presentamos entendiendo además que estamos obligados en esta ocasión a hacerlo así porque el escaño en Salamanca puede ser fundamental para la aspiración de todos, que no es otra que Rajoy llegue a La Moncloa.


¿A su juicio, el PP de Salamanca no presenta a los mejores candidatos?


Mire, el planteamiento interno que me hago es el siguiente: si éste es un partido construido por muchas personas, es un partido ejemplar, con una trayectoria impecable en Salamanca desde hace 15 años y siempre ha cuidado mucho llevar a los mejores en las candidaturas, y hacer un partido volcado directamente en lo mejor para Salamanca, debemos incentivar la lista al Congreso de los Diputados porque, de una vez por todas, es una lista muy coja con dos personas que, con todos los respetos, no representan al PP de Salamanca al ser impuestas por Madrid desde una posición de ordeno y mando. Me parecía que lo normal era intentar desde el Partido Popular de Salamanca buscar un acuerdo que nos llevara a hacer una lista con los mejores. Yo siempre he mantenido que Gonzalo Robles puede llegar a ser un magnífico número dos pero nunca un cabeza de lista. Y el tema de José Bermúdez, a día de hoy, sigo sin entenderlo puesto que se trata de una persona que pertenece al partido a nivel central pero no tiene ningún tipo de arraigo ni de compromiso con Salamanca y buena prueba de ello es que es un perfecto desconocido entre la propia militancia y nuestras bases. En fin, mi pretensión no era más que ésa: llevar a los mejores.


¿Quizá su partido no ha sabido o no ha querido captarle el mensaje?


Me han sorprendido muchas cosas alrededor de esta cuestión. Los que hace unos meses criticaban este mismo proceso, pero al revés, cuestionaban cómo un Comité Electoral podía decir ordeno y mando sin contar con las bases en el proceso de la elección de diputados provinciales. Apenas seis meses después este sistema tan denostado entonces aunque fuera el procedimiento general para todos, con el mismo Comité Electoral, ha aprobado la lista al Congreso. En este tiempo hemos pasado de aquello tan deplorable y donde el culpable era Lanzarote como presidente del partido aunque me limitara a aplicar los estatutos, a que ahora me empecino en presentar una candidatura que no es la que quería Madrid.


¿Y qué es lo que ha pasado realmente?


Yo en política no estoy para hacer paripés. Creo que he demostrado en los años que llevo presidiendo el Partido Popular de Salamanca que me gusta trabajar con un equipo de personas y con una idea, huyendo de personalismos. El viejo PP de los fulanismos, personalista, en el que se confeccionaban las listas en función de los apellidos afortunadamente para todos lo enterramos en Salamanca en el Congreso de 1993. Y yo no me he movido de aquellas posiciones. Pero he visto, y ahí viene mi tristeza, que muchos de los que hicieron aquel Congreso se han apartado y siguen una directriz completamente contraria. Están cada vez más ocupados de su situación, de su carrerita política, de su estatus personal, político y familiar. En definitiva, ése no es el PP por el que luchamos muchos de nosotros en 1993. Ese PP a mí no me gusta nada y me he dado cuenta tarde, al final de este proceso.


¿Cuál era su criterio para confeccionar las candidaturas?


Yo he procurado hacer una lista digna para Salamanca, de personas que sean conocidas, que tengan arraigo y tirón para llevar a Mariano Rajoy a La Moncloa. Me conozco perfectamente los estatutos y sé que las listas nacionales son competencia del partido nacional, lo que denominamos aparato de Génova y que las provincias en este caso tenemos una mínima capacidad de propuesta. Pero bueno, que se nos deje proponer. Es el paripé que no entiendo. Si Madrid decide y lo admitimos todos, y tampoco te deja proponer, no sé para que nos dicen que propongamos. En este proceso he echado en falta una política general a nivel regional. Siento sana envidia cuando veo que en otras comunidades autónomas donde el PP tiene fuerza las secretarías generales han tomado las riendas para hacer un planteamiento global de región. Aquí ha habido mucha inhibición, mucho mirar para otro lado por parte del secretario general de nuestro partido en Castilla y León y eso me produce una profunda tristeza.


¿Por qué todo se ha centrado alrededor de Julián Lanzarote?


Hay una especie de campañitis por parte de alguien que quiere jugar a ser Polanco y me ha tocado a mí porque debo ser el centro de todas las críticas políticas. Me han despedazado a nivel de comunicación de una manera injusta y desproporcionada. Yo he hecho muchas cosas por mucha gente en el Partido Popular de Salamanca y también he recibido lo mejor del partido. Pero habría que recordar como el propio Gonzalo Robles ha sido siempre propuesto por mí personalmente en los congresos provinciales para que presidiera el Comité Electoral provincial. De esta forma el miércoles pasado actuaba como un delegado, como un representante del PP de Salamanca, no de Madrid. Yo lo hice en su momento con mucho agrado para integrarlo en el PP de Salamanca, donde era un perfecto desconocido. Y lo he mantenido porque lo hacía bien. Huelga decir que, para la próxima, si yo sigo siendo presidente del PP de Salamanca, Gonzalo Robles no presidirá ningún Comité Electoral. Desde un punto de vista de ética política no me parece muy presentable que el mismo presidente del Comité Electoral se proponga a sí mismo como candidato. El PP de Salamanca, las bases que trabajan por el partido, no merece este tipo de actuaciones y yo contra eso me he revelado y me revelaré porque voy a seguir siendo de la misma manera.


¿No se ha entendido con Alfonso Fernández Mañueco?


Cuando yo estoy planteando la posibilidad de que una persona con arraigo, con talento, con juventud, con poderío, con un conocimiento exhaustivo de la provincia, como es Alfonso Fernández Mañueco, estoy diciendo que quiero lo mejor para mi partido en Salamanca y estoy pensando en hacer el mejor papel para que Mariano Rajoy vaya a La Moncloa con tres diputados por Salamanca. Si ése es mi gran pecado. No he entendido su actitud. Yo hablé con el propio Mañueco un día y le planteé esta posibilidad. Su respuesta, de verdad, me dejó absolutamente helado.


¿Cuál fue?


Pues que Gonzalo Robles era amigo suyo y que eso no se lo hace él a un amigo. Yo recordaba una frase de Álvarez-Cascos de que las personas están al servicio del partido y nunca al revés. No lo he entendido. Me he dado cuenta de que, quizá, en el PP de Salamanca alguien está intentando volver a aquel viejo PP que enterramos hace quince años. Y eso no lo quiero. Y seguiré peleando. Yo por eso ni me desanimo, ni me hundo. En los últimos días he visto en mi partido cosas que no me han gustado nada y lo único que he pretendido es hacer las mejores listas. Hemos dado una imagen deplorable.


¿De verdad creyó que el secretario regional iba a aceptar liderar la candidatura al Congreso de los Diputados?


Sí, porque creo que las personas deben estar al servicio del partido y no al revés. Su respuesta ya la he comentado antes y quiero decir que Gonzalo Robles también es amigo mío.


Todavía falta el proceso para el Senado porque el número dos ya está cerrado.


Bueno, esto no está aprobado todavía.


¿Ha podido influir en la postura del PP nacional la polémica de las tasas?


No, porque en todas las provincias es así y hay ejemplos de diferentes puntos de España que proponen y el partido decide. Por ejemplo desde Castellón no propusieron a Juan Costa y finalmente irá en esas listas. La organización de nuestro partido funciona de esta manera y yo lo que digo es que no hagamos un paripé. Si el otro día entré a hablar con los miembros del Comité antes de que empezara fue para decirles que Salamanca no lleva candidatos y que si hay que presentar alguno nuestro candidato es Alfonso Fernández Mañueco. Al final ni siquiera se presentó porque me dijo Gonzalo Robles que no, que él traía un candidato de Madrid. Yo me salí del Comité por una cuestión de elegancia porque, aunque sea presidente, puedo estar presente. Luego he visto que Gonzalo Robles, abusando de la confianza que tenía, ha manipulado al propio Comité Electoral. Y claro, la candidatura que traía de Madrid era la suya.


¿Puede que no hubiera un proceso más madurado o elaborado para presentar una propuesta diferente desde Salamanca?


Eso no es verdad. Yo ya tuve hace meses una reunión con el secretario general del PP, Ángel Acebes, y le expuse mi idea de renovar las listas. Incluso le pedí que para cumplir el objetivo que se nos marca pudiéramos completar una lista con personas de prestigio, arraigo y tirón. Le pedí a dos personas: Ana Pastor y Jaime Mayor Oreja. Lo de Ana Pastor se descartó en esa misma reunión porque ya me advirtió que en Pontevedra no iban a dejar que se presentara por otra lista. A mí me gustaba por su vinculación con Salamanca; estudió Medicina aquí y tiene familia. Hubiera sido un lujo que Ana Pastor encabezara nuestra lista. Se descartó enseguida y el tema de Jaime Mayor gustó mucho pero tampoco pudo salir. Con esto quiero decir que yo sí estaba madurando este proceso y mantuve diferentes reuniones con el propio presidente del partido en Castilla y León, Juan Vicente Herrera. He hablado alguna vez, menos, con el secretario general Alfonso Fernández Mañueco. Yo llevo desde el verano porque ya veía venir el problema. Reconozco e insisto que Gonzalo Robles puede ser un buen número dos, pero nunca un buen número uno para Salamanca, pero lo que no reconozco para nada es que Bermúdez de Castro sea ni siquiera candidato. Pero claro que me he movido. El ejemplo está en la lista al Senado, cuya propuesta de Alberto Estella la sabe el presidente Herrera desde el verano y le pareció una idea magnífica.


¿Y Lanzarote va a insistir en no aprobar la presencia de Bermúdez en las listas por Salamanca?


Por supuesto. Hasta el final. A mí no me parece que Bermúdez de Castro sea un buen candidato. En este caso ni de dos ni de nueve.


¿Se ha cerrado usted otras puertas políticas?


Por favor. Fíjese la respuesta de mi partido que desde Madrid, me ofrecieron la posibilidad de integrarme como candidato al Senado. Y lo he rechazado. Primero porque hace unos meses me votaron los salmantinos como alcalde y seguiré trabajando en esta tarea hasta el último domingo de mayo de 2011 y luego es posible que también. Yo ya fui alcalde y senador al mismo tiempo durante un periodo que me ayudó a comprender las dificultades de compaginar ambos puestos. Además, en este caso se trataba de sacrificar a José Muñoz y creo que tampoco era justo.


¿En algún momento se ha visto tan cuestionado?


No, para nada. Estas cosas no se entienden en el contexto del debate interno. Este partido ha sido modélico desde el año 93 pero es normal que se tensione en un proceso electoral, o cuando se renuevan las listas. Estamos en un proceso en el que yo actúo como presidente del PP de Salamanca y desde mi libertad e independencia como militante de base que aporta su opinión. Otra cosa es que no guste lo que digo. Pero yo debo destapar las vergüenzas de aquellos que criticaban hace seis meses un proceso como el de ahora, pero al revés. Y no me voy a callar. Yo no luche en el 93 por un partido así. Aquí ahí gente que se ha adocenado y no se acuerda de estas cosas. Hacemos demasiados paripés yendo y viniendo de Madrid para que todo se decida allí.


¿Estamos ante el principio del fin?


Eso son pamplinas y ejercicio mediático de determinada prensa. Ya veremos, a mí esas cosas no me preocupan. A mí el Comité Provincial no me ha desautorizado a pesar de la manipulación a la que fue sometido por Gonzalo Robles. Yo me preocupo por la imagen tan deplorable que se produjo en ese comité con un candidato presidiendo esa reunión. A mí nadie me va a acusar de no luchar por la victoria de este partido y porque Mariano Rajoy llegue a La Moncloa en las mejores condiciones.


¿Y qué pasará en el congreso provincial del partido?


Ya se verá.


¿Pero tiene fuerzas para continuar luchando?


Por supuesto. Pero, vamos a ver. ¿Quién sigue peleando aquí, tanto en el partido como en el Ayuntamiento? Yo sigo peleando porque estoy fuerte, cada día más, y creo que sé lo que es mejor para el partido y para la ciudad. Yo no estoy aborregado ni adocenado y nunca me ha dado miedo asumir las responsabilidades dentro del Partido Popular.


Fuente: www.lavozdesalamanca.com

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