Excesivo castigo para un partido donde el árbitro se encargó de romperlo en el minuto preciso (Béjar 0 – Villaralbo 3.)

Redacción i-bejar.com
Octubre 23, 2007 - 11:40

Al final excesivo castigo para un partido donde hubo dos equipos diferentes: un equipo humilde y joven que tiene mucho que trabajar y un equipo muy veterano, hecho a base de talonario

El Béjar sigue sin saborear las mieles de la victoria este año y sufrió una nueva victoria, esta vez contra el equipo que más presupuesto maneja en la categoría (mas del triple que los textiles), hecho que traslada a una plantilla formada a base de talonario y con muchos recursos.


Dos equipos plantados en el campo pero con dos imágenes diferentes: un equipo muy joven e inexperto y un equipo hecho y muy veterano. Ese fue el guión de los primeros cuarenta y cinco minutos donde el Villaralbo fue el dominador del juego, aunque no del balón porque este equipo es fiel a una filosofía del juego que se basa en una transición de balón rápida y con balón aéreo para acercarse cuanto antes en la portería contraria, poco toque y poca elaboración, mucha llegada. Un equipo que aprovecha todas las jugadas a balón parado y las preparan para sacar ventaja de su mayor corpulencia. Sin embargo la primera jugada del partido fue para el Béjar y en ella pudo haber cambiado la suerte del mismo. Mauri se plantó sólo frente al portero visitante pero no pudo batirle por bajo. Los zamoranos apretaban el acelerador pero sin peligro real aunque en una jugada a balón parado con un saque de banda, un jugador peina para que otro remate a portería, en un nuevo error infantil de la zaga, poniendo el cero a uno en el marcador.


Con este resultado se marcharon los dos planteles al vestuario. Los bejaranos habían plantado cara en el primer tiempo pero habían estado amordazados por el excesivo respeto al equipo contrario, lo que había impedido que estuvieran más sueltos en el movimiento del balón y hubieran llegado poco a la portería zamorana. Un escalón por debajo de los visitantes.


El segundo tiempo cambió un poco de decoración. El Béjar plantó cara en todas las líneas, apretando más al contrario que ya no dominaba tanto las facetas del juego. No se jugaba bien pero si se apretaba más a los jugadores del Villaralbo que tenían más complicado llegar a hacer peligro aunque su veteranía les ayudaba en estas tareas. Los bejaranos intentaban por todos los medios igualar por lo menos el tanteo como mal menor pero el árbitro se convirtió en el tramo final en el triste protagonista del encuentro. En un contraataque del Villaralbo, cortado por Chuchi señaló falta y expulsó al jugador textil dejando al equipo con diez y sin poder de reacción en el tramo final. De esta jugada errónea del árbitro vino el segundo gol del Villaralbo, una losa demasiado grande como para remontar con un hombre menos a este equipo. Ya en el tramo final y ante una mala salida del Alberto cayó el tercer gol en la portería bejarana.


Al final excesivo castigo para un partido donde hubo dos equipos diferentes: un equipo humilde y joven que tiene mucho que trabajar y un equipo muy veterano, hecho a base de talonario y que siendo con creces el de mayor presupuesto de la Regional Aficionados está en la obligación con mayúsculas de lograr el acenso a tercera. Excesivo castigo para un partido que fue más ajustado que lo que refleja el marcador final.


Por parte del Béjar jugaron de inicio: Alberto, Jorge Muñoz, Jesús, Vicente, Chuchi, Casas, Gustavo, Mauri, Jonhy, Robert y Javi. En el segundo tiempo entraron: Pedrito y Luis.