El calor y la lluvia adelantan el cierre de pistas de La Covatilla

Redacción i-bejar.com
Marzo 23, 2005

El alcalde y vicepresidente de Gecobesa, Francisco Montero, anunció ayer el final de la temporada de la estación de esquí La Covatilla, a raíz de las altas temperaturas, sumado a las lluvias, porque derrite la mayor parte de la nieve necesaria para abrir pistas. El alcalde de Béjar, Alejo Riñones, ratificó esta información tras mantener un encuentro con el responsable de la estación de esquí.


Las instalaciones deportivas estarán abiertas durante la Semana Santa, pero los esquiadores no dispondrán de la superficie esquiable, aunque los servicios seguirán a disposición de los visitantes.



CAZADORES Ya no acuden pájaros al parque. "La última espantada", como se refirió el alcalde al taxativo método utilizado hace 15 días, mediante el cual varios cazadores con escopetas mataron gran cantidad de aves, parece haber dado sus frutos y la plaga de pájaros que poblaba el parque y su entorno no ha regresado a las dormideras. Alejo Riñones dio a conocer con satisfacción que ya no "hay ni un pájaro", hecho que pudo ser comprobado, cuando nuevamente los cazadores regresaron el pasado viernes al parque para "emplearse", con las aves.


Muchos han sido los métodos. Ruidos con llamadas de rapaces por megafonía, cohetes a diario, el cañón de presión de agua del camión de bomberos se han convertido en algunas de las opciones disuasorias empleadas contra las aves que embadurnaban con sus excrementos la totalidad del mobiliario del parque e impedían el tránsito de viandantes. Hasta llegar al taxativo método de los cazadores con la munición habitual sustituida por sal gorda, que si parece haber sido eficaz a tenor de los resultados.



SAL "La sal, al introducirse en la piel escuece mucho y es normal que esto les haya espantado. De momento ha dado resultado. Hemos aprendido que este método es efectivo", dijo el alcalde. Por otra parte, Alejo Riñones destacó la reunión mantenida con José Sendín, director del museo religioso de la catedral de Plasencia y el vicario general, Francisco Rico, muy vinculado a Béjar.


El motivo de esta primera toma de contacto fue iniciar las negociaciones con el Obispado de Plasencia para equipar el museo, que el ayuntamiento tiene previsto abrir a lo largo de todo el año.