Aves de la Comarca de Bejar

Aves de la comarca de Bejar Debido a la gran variedad paisajista de la comarca de la Sierra de Béjar, este sistema, encrucijada entre las regiones salmantina, extremeña y abulense, es lugar privilegiado para una gran diversidad de especies ornitológicas. El paisaje se escalona en diferentes substratos en los que se adaptan ecosistemas de distinta índole. La parte más baja, transición hacia las dehesas de la penillanura y la Sierra de Francia, es el Valle de Sangusín, una de los espacios con mayor densidad de población de aves; el entorno Norte de la ciudad de Béjar con los montes-isla de los Picos de Valdesangil y Vallejera entre los 950 m y los 1500; las grandes masas forestales de castaño y roble en las faldas de la sierra salpicadas de bosques de repoblación de coníferas; zonas de ribera y otros medios acuíferos como el entorno de los ríos Cuerpo de hombre y Frío y sus numerosos afluentes; zona de cumbres y laderas del macizo montañoso entre los 1500 m y los 2400 con exigua y especializada vegetación; y valles de alta montaña de origen glacial destacando los conocidos como Trampal, Malillo y Moros.

1.- Pastizales del río Sangusín

Milano Real
Milano Real

Dibujo: O. Rivadeneyra

Situado al Oeste de la localidad bejarana, es por su altura y su configuración, como hemos dicho, lugar idóneo para la observación de aves. En él se dan numerosos medios acuáticos en charcas y arroyuelos así como dehesas de encina y fresno. Entre las aves sedentarias destacamos el milano real, adaptado hoy en día a gran variedad de hábitats, el cernícalo, el mochuelo, el herrerillo común y el rabilargo, especie ésta que sólo vive en dos zonas del planeta: el suroeste de la Península Ibérica y en el Norte de China y Corea. De las estacionales la ya abundante cigüeña blanca y la muy escasa cigüeña negra, el milano negro, el abejaruco, la abubilla y la oropéndola; así como la garza real y el avefría como invernantes

 

 

2.- Béjar y entorno Norte

Arrendajo
Arrendajo
/ Dibujo: O. Rivadeneyra

En esta zona señalamos la aves del entorno urbano por un lado y las que frecuentan la zona Norte de la comarca que presiden los Picos de Valdesangil. Relacionados con el medio humanizado de la ciudad destacamos el milano real, que merodea cerca de los basureros, la cigüeña blanca, habitual de diciembre a agosto en torres y últimamente en chimeneas de fábricas, la grajilla muy frecuente en los edificios antiguos, muros y árboles de jardines, la urraca (pega) numerosa en cualquier medio y muy habitual en los tejados de la ciudad, gorrión (gorriato), petirrojo, mirlo común, habitual en los zarzales, autillo, ave estival que es fácil oír en los parques las noches de estío, y el cernícalo primilla que durante el verano compite en vuelos con las golondrinas y los vencejos. La zona de Valdesangil varía desde la extensa llanura salpicada de manchas de roble que se extiende hasta la localidad de Fuentebuena y los roquedales graníticos que culminan en los 1524 m de Cabeza Gorda. En la zona podemos encontrar entre muchas otras especies, buitre leonado (que surca nuestros cielos con mucha frecuencia pese a no ser nidificante en esta sierra), gavilán, roquero solitario, arrendajo (gallo de monte) bien reconocible por su estridente graznido. Y durante el verano podemos ver milano negro, golondrina daúrica y collalba rubia

3.- Bosque mixto de castaño y roble

Azor
Azor

Dibujo: O. Rivadeneyra

Es tal vez el paisaje más característico de la comarca de Béjar, lleno de belleza y donde encontramos, a poco que prestemos atención, un número importante de aves y de pájaros. Los bosques más propicios por su densidad, los tenemos al Sur de Béjar en el monte Castañar, en el entorno de Navacarros y Candelario, en el Coto de Peña Negra y en la Dehesa Boyal, joya ecológica de la zona. En la margen superior de estos bosques, por encima del roble, hay desde mediados del siglo XX pinares de repoblación donde también se han adaptado otras especies.

En un paseo por estos lugares podemos encontrar presencia numerosa de azor, gavilán, ratonero, cárabo, buho común, lavandera cascadeña, arrendajo, mirlo común, picogordo e infinidad de pajarillos. Durante el verano puede verse, entre otros el águila calzada. En los bosques de coníferas vemos con facilidad pico picapinos y pico menor en su afanoso agujerear en los troncos de los pinares, el piquituerto y durante el verano el chotacabras gris.

4.- Entorno de los ríos y arroyos

Garza Real
Garza Real

Dibujo: O. Rivadeneyra

Los magníficos bosques de ribera de la zona con abedulares, robledales, avellanares y alisedas hacen del entorno de los ríos un buen lugar para la observación de aves que en otros marcos no es posible. Especies que anidan y se alimentan junto a estos cursos de agua. El gran río de la zona, el Cuerpo de Hombre ha estado condicionado desde hace años por la contaminación a la que es sometido a su paso por Béjar con la consiguiente merma en el número de aves y por ende del resto de especies animales. Entre las más características vamos a señalar el mirlo acuático, más pequeño que el común y con el pecho blanco, lavandera blanca, avefría, ánade, andarríos y garza real, bella ave de gran tamaño que se ve durante el invierno en el curso medio-alto del Cuerpo de Hombre, más escasa es la presencia del martín pescador y del ansar común.

5.- Laderas de alta montaña

Pechiazul
Pechiazul

Dibujo: O. Rivadeneyra

Este entorno se extiende entre los 1600 m, en el límite de los pinares, y la cumbre plana de la Sierra de Béjar a 2400 m, desde las zonas de Tremedal y la Cardosa hasta el Travieso, los Quemales, Majada Reina y Pinajarro. Predomina el matorral montano con diferentes especies de piornos que dan paso en las zonas más elevadas a terrenos pelados y áridos. Estos piornales son hábitat perfecto para pequeñas aves como el acentor alpino, el acentor común, la collalba gris, el colirrojo tizón, el roquero rojo, el bisbita alpino y el pechiazul, soliendo descender a menor altura durante el periodo de las grandes nevadas.

6.- Valles de origen glacial

Aguila Real
Aguila Real

Dibujo: O. Rivadeneyra

Se trata de la zona más alpina y espectacular, valles enmarcados por las cresterías de los picos más elevados (La Ceja 2425m, El Calvitero 2405m, El Telégrafo 2401m y el Turmal 2373m) y ocupados por lagunas permanentes desde el primer periodo del cuaternario. En esta zona la vegetación es escasa pero muy especializada citándose varias especies endémicas. Anidando en los roquedales vemos numerosas colonias de cuervos, siempre acechando los desperdicios que dejan los excursionistas, chovas piquirrojas, exclusivas de la alta montaña, y distintas especies de golondrinas y aviones. En los días claros es fácil observar el vuelo de buitres leonados que a pesar de no nidificar recorren velozmente la sierra en busca de carroña, azores, gavilanes, halcones y cernícalos. Más difícil, aunque posible, es divisar el perfil del águila real, nidificante y muy escasa.

Galeria de Dibujos realizados por Oscar Rivadeneyra

Buitre Leonado
Buitre Leonado
Perdiz Comun
Perdiz Común
Pico Picapinos
Pico Picapinos
Garza Real
Garza Real
Ratonero Comun
Ratonero Común
Azor
Azor
Arrendajo
Arrendajo
Buho Chico
Buho Chico
Milano Real
Milano Real
Cernicalo Primilla
Cernícalo Primilla
Pechiazul
Pechiazul
Gavilan
Gavilán
Aguila Real
Aguila Real